jueves, 29 de marzo de 2012

foto, foto

Cuando estás esplendido QUERÉS luego salir en la foto, no solo posás cada vez que alguien levanta una cámara sino que comprás luego una y lo que es peor, llevás a todos lados, hasta al más improvisado asaducho y rompés las pelotas para que todos se junten para inmortalizar el momento. También están los plagas que quieren quitar “fotos espontáneas” todo el tiempor, entonces jusssto cuando estabas dándole un mordisco a tu hamburguesa te enceguece su flash y al minuto ya ves tu ángulo menos favorecedor en una de esas malditas redes sociales.

Pero bueno, este espacio no solo se erige como descargo puteador sino que pretende dejar un legado social, así que, a continuación, para usted señora que suda frío cada vez que se asoma alguien con una cámara, le paso mis tips para no salir tan desastre en las fotos:

- Vestirse de oscuro: efectos especiales, ya hablamos de esto, la oscuridad achica, lo claro agranda y marca!

- Si la foto es entre dos o estás en el extremo de un grupo de gente, ponerse medio de coté: pero ojo, una leve inclinación nomás tiene que ser, no totalmente de costado porque ahí se nota la prominencia de la panza si la hay. Sería algo así como un giro de 30 grados.

- Si es foto-fútbol (algunos parados, otros arrodillados o acuclillados): ubicarse siempre en el grupo de los parados, una cuclilla mal planeada puede ser terrible para la que quiere disismular muslos.

- Buena postura!: funciona de verdad. Levantar mentón, chupar panza, levantar un poco el pecho (no onda himno) y relajar brazos resta 2 kilos por ahí (algo es algo).

- Si es entre todas las amis (foto grupal): no ubicarse al lado de la más flaca, se va a notar la diferencia, busquen a las más rellenitas, colóquense al lado y digan WHISKY.

- Sean felices: sonrían, la cara de enojada hincha los cachetes

- Payasear: esa es una receta que no solo funciona para casos de disimulación de grasas sino que sale muy bien para disimular borracheras. Poné cara de loca, cruzá la mirada, poné cara de beso, abrí tu boca grande, lo que sea, entonces lo que llama la atención es la supuesta demencia.

- Lo más efectivo: cómprense una cámara y sean ustedes los fotógrafos rompebolas, total, el que saca nunca sale J

Ahora que pienso mejor, no le den bola a nada de esto. Relajense nomás y busquen un lindo cursito de fotoshop.

jueves, 8 de marzo de 2012

rotos

La otra vez tuve una experiencia terrible.
Tengo un jefe super aceleradísimo y me pidió que le acompañe en una de esas jornadas de trabajo que consisten en ir de aquí para allá y hacer miles de cosas en tiempo récord. Iba con el señor en su auto, él manejaba y yo al lado ayudándole con montañas de papeles y bajándome a ciertos lugares por a o b motivo.
Subía y bajaba del auto y en una de las subidas CRICHHHHHHHHHH! un ruidito a desgarro. Mamá! qué fue eso!? fue lo primero que me vino a la cabeza y me quedé quietita sentadita en el asiento. Por supuesto que a los cinco minutos tuve que volver a bajarme del auto. Estábamos en pleno centro al mediodía, con un tráfico infernal y el calor que ya todos conocemos. Respiré hondo y sin identificar todavía qué fue lo que originó el ruido caminé. Caminé dos pasos y ya sentí el airecito sobre mi piel. Exactamente debajo de mi cola. Sí, el CRICHH ese era el sonido de mi pantalón rompiéndose, el sonido de la incorporación de aproximadamente 10 centímetros de un aire acondicionado a mi prenda, el sonido... el sonido de la vergüenza! Reventé mi ropa!
No solamente tuve que terminar mi recorrido con el trasero al aire, sino que no sabía cómo le iba a decir a mi jefe: "Che, pará na un rato que rompí mi pantalón y necesito coser o cambiarme o huir del país".
No encontré la manera de decirle, entonces tragando dignidad terminé mis tareas y apenas pude fui volando al local más cercano a comprarme uno nuevo.
En algún punto y gracias a mi mente que no sale de negación, me autoconvencí de que el pantalón se rompió por estar viejo y ajado. Ni se me cruzó que era porque pude haber engordado. Entonces, entré a la tienda y ágilmente agarré un par de pantalones del mismo modelo y de mismo talle y me fui directo a la caja para pagar nomás ya.
Confiadísima estaba que me iba a quedar perfecto lo que compré. Era lo mismo que uso hace tiempo!
Ya en la caja, se me prendió la lamparita y dije: "Me voy a cambiar nomás ya así dejo de pasearme con el culo al aire". Fui al vestidor y de ahí ya no quise salir nunca más cuando al intentar prender el botoncito y el cierre me percaté que no llegaban pero ni con calzador. Respiré hondo una vez más e intenté tragar todo lo posible la panza, no hubo caso, no me entró. Pensé hasta en acostarme para prenderme, pero tampoco iba a caber acostada en el vestidor y había serios riesgos de romper un segundo pantalón en el mismo día, y eso mi corazón ya no iba a resistir.
Pobre ilusa! Pensaste que seguías teniendo el mismo talle? Me decía el espejo... y el pantalón.
Bien sudadita, que es como quedé después de el esfuerzo, fui a llamarle a la vendedora y con la mirada al piso le pedí el siguiente talle, y de paso le pedí que ya me traiga dos. Era hora de renovar mi stock.

viernes, 2 de marzo de 2012

impulsivo

Leer esto en tonada de enigmático: No puedo contar quién pero un compañero de La Fábrica decidió empezar la dieta y en el término de dos días llevó a cabo los siguientes actos:

Día Uno: compró TODO EL SUPER para preparar un mega asado, chorizo, mandioca, pan, carne, chancho, sopa paraguaya, etc. etc. Nos invitó a todos, comimos hasta reventar, en pleno miércoles de cenizas, y todo porque él "al día siguiente" empezaba la dieta.

Día Dos: compró de nuevo TODO EL SUPER pero esta vez se concentró en las góndolas light. Llenó la heladera de la ofi de pollo deshuesado, yoghurt, frutas. La despensa de granola, galletitas sin azúcar, cereales, cerealitas, nambré. Parecía la cocina de Gwyneth Paltrow de tan orgánico que ya era todo. Lo peor, se enojó muchísimo con una del staff porque osó a comer UNA galletita :P

Así somos, así apostamos: al todo o nada. Esperamos atentos los resultados... y qué miedo cuando venga el extracto de la cuenta del super!


domingo, 5 de febrero de 2012

breath out!

Ay! me puse muy política de repente.
Van o votar por mí?
Dieta para salir en los afiches ya!

la gran pretty woman

Hace poquito más de un mes se armó una mini polemiquita a nivel local en las redes sociales con relación a una queja de una compradora gordita por el trato que recibió en una tienda de diseño nacional.
La cosa fue más o menos así: la chica fue a una de las tiendas de la marca y recibió un trato muy desagradable de parte de la vendedora, quien supuestamente le miraba de forma despectiva porque era gorda, sumado a esto no pudo encontrar ninguna prenda que le quede bien, bueh, ninguna prenda que le entre siquiera porque los talles le resultaron muy pequeños. Entonces la chica subió un comentario puteador a su facebook, hablando de la mala atención que rozaba la discriminación.
Ok, en una micro sociedad como la nuestra estas pavadas pueden pasar desapercibidas como pueden generar un gran kilombo. Sobretodo si los involucrados son personas de equis status social, entonces genera más ruido. Personalmente, no conozco ni soy amiga de los involucrados pero presté mucha atención a cómo se desarrollaban las reacciones porque realmente el "asquerosismo" de las vendedoras ya me tocó miiiil veces.
El comentario de la afectada recibió muuuchos subcomentarios de la gente y cada uno contaba su experiencia. Todo hasta que uno de los propietarios del local se disculpó y no seguí más la historia desde ese ángulo. Pensé que ahí terminó.
Paralelamente, en el twitter (todo siempre a nivel Asunción del Paraguay), donde últimamente es asqueroso como reina la agresividad, pude leer comentarios de la diseñadora y de varias de sus amigas, algunas colegas suyas, otras del mundillo de la moda y otros los opinólogos profesionales de siempre haciendo comentarios en contra de la queja de la clienta enojada. Comentarios que en resumen lanzaban el mensaje: "si sos gorda jodete y por favor ni aspires a ponerte nuestras super fantásticas creaciones (sic)". Todos ofendidos porque una consumidora, amparada de todos los derechos que todos tenemos los consumidores de cualquier producto, hizo algo que el 99% de nosotros nunca hacemos que es: quejarnos con nombre y apellido y mandar al carajo públicamente.
Y es con las reacciones que te das cuenta lo LEJOS que estamos de vivir en una sociedad de respeto y tolerancia. Paréntesis: les conté que la mayoría de las que bajaron la caña a la clienta no son justamente esbeltas? ah no? bueno, NO SON, es más son de mi equipo.
Es impresionante lo fuerte que es el caretismo, tanto que por hacernos de los high fashion ponemos en riesgo nuestro negocio, con comentarios que se asemejan al "si no te gusta, andate". Qué manera de tratar a un cliente es ese? A la vendedora no le culpo porque a lo mejor es un trabajo pasajero más nomás para ella, pero lo que me llama la atención es la filosofía de los dueños o gerentes de la empresa: en serio no les calienta que sus clientes estén descontentos? en serio no les calienta que muchas personas como yo por ejemplo y toooooooodos mis amigos hayamos sido testigos silenciosos de lo que pasó? en serio no les calienta perder plata? No afirmo nada, me pregunto nomás todas estas cosas porque no encuentro la lógica. Después, y por favor, sin herir susceptibilidades ni delicados egos: amigos diseñadores, nadie les pide que diseñen para gente gorda (que tanto asco les da), hagan lo que quieran, o en sus palabras: creen lo que sus inspiraciones les ordenen, pero recuerden que acá genios de la moda todavía no surgieron, sino no dudo que ya estarían leeeeejos de nuestra aldea, y hagan un mea culpa sobre lo "malitos" que son y también discriminativos, la tolerancia y el amor propio ya no solamente son valores, sino que hasta se los utiliza como estrategia de marketing.
Y finalmente, si yo tengo mi billetera llena de dinero para gastar en lo que se me antoje pero peso 100 kilos, me vas a impedir que me vaya y compre TODA TU BOUTIQUE solo porque no diseñás para gente como yo? solo porque tus ropas van dirigidas a "otras figuras"? No creo. Qué calienta si compro todas las ropitas para ponerle a mis Barbies, o si compro y después salgo embutida a la calle, si la idea es ganar plata? O en serio piensan que Karl Lagerfeld se preocupa si es que sus clientas pesan más de 60 kilos?
Nadie pretende decirle a nadie lo que tiene que hacer, pero qué lejos estamos de encarar el negocio de la moda con responsabilidad y respeto. Y finalmente, si sos gorda, no por bajar la caña a otra gorda adelgazás, besis!

souvenir

Me fui de vacaciones con mi madre y llegó el momento de comprar los regalitos para mis hermanos.
Al nene mil cosas obviamente, creo que ya había contado una vez que el es el hijo favorito (cultura machista 100%) y después tocaba elegir cositas para mi hermana.
Desde hace un tiempito mi hermana viene bajando de peso y bajó bastante, convengamos que no corre riesgo de desaparecer pero se nota el cambio.
Entonces la vieja aprovechaba todas y cada una de las oportunidades en las tiendas de ropitas para recalcar: 1. lo obesa que estoy y, 2. lo flaca que está mi hermana. Tienda que entrábamos y yo elegía algo, tienda en la que ella decía: "no, tiene que ser un talle más chico, acordate que tu hermana es mucho más flaca que vos". En una de esas me hizo probar unos vestiditos que me quedaban bastante mal, no porque no me entraban sino porque parecía una nena boba con esa onda floreada, le cuento a mi mamá y me dice: "Está bien que te quede mal, porque eso quiere decir que a tu hermana le va a quedar super bien".
Rompebola es. Pero esos comentarios son el pan de cada día últimamente y la verdad que ni me hubiera acordado de éstos si no era porque cuando mi hermana se probaba cada prenda mandaba al diablo porque todo le quedaba bien ajustadito (creo que también entendió que se trataba de una clara indirecta manipuladora para que ni se le ocurra abandonar su huelga de hambre).
Como broche de oro y completando el pack de "recuerdos de las vacaciones" mi vieja le entrega un pack con saquitos de té "Adelgafruta"... Y los alfajores? pss, ni en otra vida!

viernes, 3 de febrero de 2012

sincerarse

es sublime el momento cuando respirás hondo, mirás al cielo y te das cuenta que una vez más, tu amiga se quedó con el chico buena onda y churro, con quien tenías TODO en común, SOLO porque es más flaca que vos. fantástico.
se empieza la dieta. (una vez más).