jueves, 6 de septiembre de 2012

la reivindicación de los gordos

Que la tele en general es un freak show eso ya sabemos, pero me anda llamando la atención que hoy en día no solamente la mujer barbuda o el hombre mas enano del mundo (chulina Nelson) son fenómenos mediáticos.

Pareciera que hoy día basta con ser gordo, o ser gordo adelgazado, o ser un gordo fan de alguien, o ser simplemente gordo para ganarte un espacio que de inclusivo y anti discriminatorio no tiene nada.

Muchísimos minutos del prime time dedicados a burlarse de personajes cuya peculiaridad mas marcada es simplemente tener kilos de mas, bueno, y un poco de simpatía, pero que gordo no es simpático?

Tal es el caso del Bailando de Tinelli que lanza a su pista a personajes como una gorda del programa de Cuestión de Peso, cuyo merito no es justamente el saber bailar, sino haber bajado como 80 kilos; o al gordo fan de Wanda Nara, que se las pasaba llorando y siendo patetico y así se ganaba una semanita mas en el show, o sin ir mas lejos; la Mole Moli que si bien se destacaba por haber sido boxeador, llegó a la final justamente por ser una Mole que bailando solo causaba un poquito de verguenza ajena y un poquito de ternura.

Pero esto no es tercermundismo latinoamericano. En USA triunfa Glee reivindicando a los losers, entre los que encontramos al nerd de siempre, la teenager embarazada, al gay, al inválido, a la cheerleader hueca y claaaaro a las gordas que al final se quedan con los mejores galanes. Tanto esta marcada la gordura como especie de “impedimento” que inclusive en el programa Project Glee que es una especie de semillero de la famosísima serie, encontré a una participante que además de tener cierto talento de voz, alega que su sueño es demostrar a las gorditas que SI SE PUEDE! que por mas gorda que seas podes llegar lejos.

Claro que se puede llegar lejos, si al final todos somos personas, con razón y espíritu. Pero me confunde el mensaje. Llegan lejos pero sus personajes son objetos de burla, en todos los casos. La rareza de sus papeles radican en que “Oooooh! mirá como la gorda se queda con el Mariscal de Campo”.

Y eso señores, no es la vida real. No lo hace mas aceptable en la sociedad, no lo hacen mas llevadero en el día a día.

Muestran una realidad super fácil y light, siendo que en el fondo, por mas amor propio que nos tengamos, no es un paseo convivir con decenas de kilos de mas. Nadie duda de la inteligencia o simpatía o talento musical de un gordo, pero no es en un abrir y cerrar de Big Mac que todos los tipos se van a enamorar de vos, o que el Director de alguna obra te va a elegir de protagonista o que alguna marca te va a pagar para que seas su imagen.

Lastimosamente a veces el intento de parecer “inclusivos” solamente marca mas fuerte las diferencias. Y lastimosamente, la mayoría de nosotros consumimos esos programas mientras nos comemos unos snacks.

un poco + de lo mismo


La imagen es esta: yo en la estera o yo en la maquina que simula una escalera. Sudor y lágrimas.

A mi frente, los personajes de siempre:
- el ultra stressado que jura que generando endorfinas una hora al día recupera todo lo perdido en anhos de workaholiquismo.
- la vieja mega tuneada con cara de velocidad de tanto estire quirúrgico que vestida en top y calzas super ajustadas deja ñembotavy que el instructor le toque un poquito.
- los pendejos que licuado y pichicata mediante intentan llegar pesokitas al viaje de fin de curso a alguna playa du brasiu.
- la flaca desorden alimenticio que derrama toda su furia sobre la bici fija.

Y claro, yo. Yo que cuento los segundos para que acabe la sesión y cuento regresivamente los años que me faltan seguir yendo a ese maldito lugar para perder los kilos que quiero y nunca mas volverlo a pisar.

lunes, 16 de julio de 2012

Menú light

Como ahora me toca comer en un comedor con todos mis compañeros de laburo, estoy siendo testigo de un fenómeno que hasta a mi me supera.
La empresa soporta un plan nutricional para los empleados que tienen ganas de cuidar su alimentación, entonces todos los días uno puede pedir su menú light que consiste básicamente en una porción de carne o pollo, abundante ensalada y una pequeña porción de arroz. Aparte, una ensalada de frutas riquísima. Por otro lado, están las opciones del día, una enorme variedad de comiditas bien calóricas, sobretodo ahora que hace frio.
Saben que hace la gente??? Solicitan correctamente el menú light, pero durante el tiempo que transcurre entre que le armen el plato y se los sirvan, van a la isla del buffet “normal” y se sirven porciones de importante tamaño de cosas como frituras, pastas, y todo lo que NO es light. Entonces, la fritanga fungiría de plato de entrada y el pollito grille como principal.
Notable. Rarísimo. Seguiré observando y ampliaremos.

Todo pasado fue mejor

Como eterna gordita la moda siempre fue una pasión pero a la vez algo que no siempre estuvo a mi alcance.
Mi primer recuerdo de no poder ponerme lo que estaba de moda fue cuando tenía 12 años y el acontecimiento era la fiesta de fin de año del grado. En esa época, tooodas las compañeras nos poníamos más o menos de acuerdo para ver que nos pondríamos, cero estilo propio, cero personalidad, lo normal a esa edad.
“El look” de esa temporada eran los vestidos aldeanos bien cortitos, medias bucaneras y unos suecos con tacotes de madera. Obviamente las bucaneras no eran una buena idea para mis piernas, que más que estilizadas quedaban medio cortaditas. No era para tanto, cuando eso ni celulitis tenia, pero no me quedaba TAN bien como a las flaquitas del grado. Y fue así como siendo una nena, porque yo fui bien nena hasta los 14 más o menos, ya era consciente de que no me podía poner lo que veía en las revistas o ni eso, no podía ponerme lo que todas las chicas se ponían. Mi mama me retaba porque yo lloriqueaba por no poder vestirme “a la moda”, y a lo mejor porque le desesperaba me decía: “Si vas a ser gorda, tenes que ser una gorda con actitud, sino no comas” y yo, ni dieta ni actitud seguía lloriqueando.
Durante los últimos años del cole pude zafar, viajar, ir a las fiestas, usar la malla, shortcitos, jardineras cortiiiisimas y también micro minis. Igual yo siempre sentí que algo no estaba perfecto como yo quería. No le voy a echar la culpa a nada ni nadie, me sentía así y punto.
Hoy veo las fotos o mi ropa de esa etapa y me da una rabia, era la mitad de lo que soy ahora, pero yo nunca me sentía bien. Siempre estaba GORDA. Es un poco injusto como a veces la evolución de nuestra cabeza no combina con la de nuestro cuerpo, y es muy loco como la pelotudez e inseguridad de la juventud/adolescencia te juega una mala pasada.
No quiero pensar que hoy estoy mejor que mañana y que mañana me voy a arrepentir de haberme sentido mal hoy, se entiende? Así que espero que ahora, que ya estoy preparada para aceptarme más (evolución mental) mi cuerpo se ponga las pilas y vuelva a lo que era tiempo atrás (involución corporal).

martes, 10 de julio de 2012

autoabastecimiento

Vivir sola no es tan fácil, sobretodo cuando no sabés hacer nada, sobretodo cuando no sabés cocinar y sobretodo cuando tu principal meta en la vida es bajar de peso.
Al principio me engañé y dije: ahora sí que es el momento, ya no va a haber toda la comida que había en casa, no tengo plata porque gasté todo en la mudanza así que no voy a poder comprar nada hecho, y no sé crear nada rico con un limón y medio frasco de mermelada (contenido de mi heladera).
TODO BOLA!
Sucede que de hambre uno nunca va a morir. Por más que afuera hagan dos grados bajo cero, que el local chatarroso más cercano esté a vaaarios kilómetros de mi casa, y que en mi billetera literalmente quede solamente el dólar de la suerte, una siempre se las arregla para seguir morfando, y por ende, no bajando de peso.
Es así que visitando amigos aprovechás cualquier meriendita o picada para retirarte bien lleno, y entonces pasás de ser una simple gordita a una gordita rata. Las idas al super también sn jodidas, con 10mil tenés que alimentarte, y pasa que con 10mil alcanza justo para la trincha de pan, el jamon y hasta un chocolatito de postre.
Ya había dicho que lo light es muy caro, no? Bueno, lo light es un presupuesto bastante excluyente.
Mis planes de inanición resultaron un fracaso, como ven, toda excusa es buena para el gordo, si antes no bajaba por heladera llena, hoy no bajo por exactamente lo contrario!

miércoles, 13 de junio de 2012

maldito enfermero


El otro día fui a hacerme un chequeo médico. Odioso, a quién le gusta someterse a esas pruebas? Pero necesario.
Me desperté un sábado a las 6 de la mañana, habiendo ayunado un viernes y me dirigí al Sanatorio. Imaginen la fórmula SÁBADO – 6 AM – AYUNO – AGUJAS. El pirevai era indescriptible.
Pasé por varias salitas, laboratorio, sangre, pis, rayos X. Hasta ese punto todas las personas que me atendieron se portaron más que amables. Eso es bueno ya que se aguarda muchísimo en las duras sillas de la sala de espera para que te toque el turno. El próximo estudio que debía realizarme era el electrocardiograma, y la rutina consistía en pesarme, medir la altura y después recién conectarse a la maquinita.
El enfermero, cuando llamó mi turno ya tenía luego una cara de cachiai. Yo con pirevai in crescendo (eran las 10.30 hs, había llegado a las 7 puntualmente). Al entrar a la salita me saluda con un: “Pero que cara de dormida que tenés che” simpático guaú. Ahí le pregunto qué tenía que hacer y me dice: “Vamos a pesarte primero”. De mala gana me saco los zapatos y me subo a la balanza, sin ninguna señal ni ánimo de “chistear” con él. Me pesa, y me pregunta: - “Cuánto solés pesar?” - “TANTO” le contesto y ahí dice mirando los números de la balanza: “Jijiji no soy el más pesado aquí por lo visto…”. PLOP. Agrega: “Va con onda, con humor, nadie elige su peso”. MORÍ.
Pregunto: qué clase de profesional lo que sos para bajarle esos comentarios?
Yo pio le digo a mis clientes (soy abogada): “Uy parece que alguien se va a ir a Tacumbú y no soy yo” “Ay! parece que no soy la más quebrada de la sala jijiji”… NO! Porque estoy trabajando carajo y respeto a la gente. Me imagino que el tipo este habrá visto gente de todo tipo y de todos los tamaños y pesos como para hacerse del simpático o sorprenderse a mis costas.
No es que yo sea extra sensible.
Pero no me espero del banquero que me diga que estoy pobre riéndose o de la depiladora que se ría porque soy un mono. No! Acudo justamente a esta gente porque SE SUPONE son profesionales y tienen su ética laboral y de servicio que no permite hacer sentir incómodo al cliente/paciente lo que sea.
Entonces, no habiéndole dado pie a este tipo para que se haga el simpaticón, pregunto: POR QUÉ NO SE AGUANTÓ? Por mí que piense lo que quiera, pero el no tiene derecho a boludear así con un paciente. Loco, estudiaste, es-tu-dias-te años para hacer lo que estás haciendo, y se supone que algo has de saber por eso estás en el mejor centro médico de la ciudad, así que UBICATE.
Lo peor del caso es que el test requería que me saque la remera para conectar los cablecitos de la máquina. Pregunto de nuevo: si a mí me hizo un comentario por gorda, le hace algún comentario análogo a las tetonas? “Ay que grandes esos melones” jijiji” O a las flaquitas? “Ay! Parece que se te va a salir todo tu hueso jijiji”. Espero de corazón que no sea así.


Bonus: Esto me hizo acordar a un video de CUALCA que tiene más o menos algo que ver y es sobre los servicios médicos y sus desubicaciones. Les paso el link porque soy re buena onda y definitivamente no soy la más pesada de la sala:http://vimeo.com/42409237

lunes, 11 de junio de 2012

Cambios


La gente se hace de la diplomática, pero obvio NO ES.
Pasa que me mudo, cambio de mi trabajo, mando todo 
a la mierda y me voy lejos.
Es un buen cambio para mi, profesional, de plata, de aires 
de todo.
Pero qué es lo único que me resalta la parentela? 


“Te va a hacer de bien el cambio, seguro que bajás de peso y todo”.


PUTA.
A nadie le calienta que sos super capo en tu profesión y que 
estás creciendo.
A nadie le calienta que por fin vas a desalojar tu domicilio abandonando la estadística del treintañero malcriado.
A la gente solo le calienta que cualquier cambio radical te 
cambie el chip y mágicamente bajes de peso.
Eso… y por supuesto que consigas chongo. 


No vaya a ser que te quedes solterona.