lunes, 22 de abril de 2013
La gordita de las tareas
Conocen el personaje de la gordita en la escuela
que le hace la tarea al rubito churrito del
grado?
Como todo en la vida, ese personaje también tiene
evolución, y puede derivar en:
- La gordita de la facu que se encarga de todos
los trabajos prácticos.
- La gordita del post-grado que se encarga de
toda la investigación para la tesis.
- La gordita del trabajo que se queda hasta tarde
revisando las planillas, escritos o informes del
picho de la ofi.
Es un cliché casi tan fuerte como la dupla de la
gordita y el mejor amigo gay, la dupla de la
gordita intelectualoide y el churro que se
aprovecha de su nobleza.
Aishinyaranga!
Ñañasismo
Todas esas frases motivacionales tipo: "Corren
Sancho señal que cabalgamos" son vairas. Son nio.
Pero así como muchas otras cosas indeseables, por
algo existen, y sin querer queriendo te vienen a
la mente en momentos como por ejemplo cuando te
cruzás con tu compañera de trabajo ñembo diosita
y te dice:
- "Ay gordi! qué flaca estás!"
- "En serio?! gracias! hasta desaparecer no paro!"
- "Bueno, pero no te emociones, que te falta
muchíiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiisimo todavía"
Era pio necesario tirar la cizañita?
Por lo visto sí.
Somos malas las mujeres. Somos malas cuando
aparece una mujer nueva en nuestro perímetro y
guay de la que ose intentar ponerse más linda.
Mi vieja siempre luego me decía, una "amiga"
nunca te quiere ver bien. Y yo me escandalizaba
inocente... capaz la vieja como siempre, tiene
razón.
A mi compa mientras tanto, le dedico un: tu
envidia me adelgaza "ami"!
Lo uno saca lo otro
Es genial como cuando uno se enfoca en solucionar
un problema, inevitablemente abandona otros
aspectos de la vida.
Ejemplo, te pasas estudiando para pasar un
examen, pero sos un desastre estético. Te
concentrás en tener la casa perfecta, pero te
mandás un par de metidas de pata en el laburo.
Sos elegida la mejor mamá del año, pero no
terminás la carrera... y así infinitamente una
lista de frustraciones a las que no somete este
mundo multitasking en el que nos toca vivir.
Es simple, ponganse a pensar nomás y apliquen
esta premisa en cualquier situación: hacés algo
bien, y automáticamente abandonás otro algo.
Es lo mismo que hacer dieta. Cuál es el fin?
Bajar de peso. Que por cierto, en mi caso, poco
importan los números de la balanza, lo que me
interesa es reducir tamaño, pero eso es otro
tema. Entonces, en la medida que una se va
concentrando en achicarse, sin querer se olvida
de otras y esto nos lleva a una conversación que
tuve anteayer con una de mis amigas (las dos
treintañeras boludeando):
Amiga: boluda, en la peluquería me preguntaron la
edad, dije 31 y la peluquera me dijo que parecía
de 21!
Yo: en serio?! qué loco! igual para todos yo
tengo 25
Amiga: y bué, capaz que con la cara zafemos pero
mi cuello está atravesado por 3 rayas y las tetas
desaparecieron...
Yo: cuello? rayas?! what?!!!
Amiga: y sí... esas que vos también tenés! mirá!
Me pase un espejito y al ver, y sentí
directamente una especie de blackout.
P... madre! una vida dale que dale con la cremita
contra la piel de naranja que me pasé por alto
las anti-arrugas.
Es o no cierto que ocuparse de algo, hace que
abandones lo otro?
miércoles, 27 de febrero de 2013
mal de otros, consuelo de tontos
Mi vieja, un poco fatalista suele decirnos que a la gente no le gusta cuando una tiene éxito. Según ella, mientras mas engorde, la gente que me rodea se sentirá mas cómoda, entonces solo la gente que me quiere de verdad es la que no para de torturarme con lo de bajar de peso. Bueno, mi madre tiene muchas teorías nacidas en el seno del “piensa mal y acertarás” y también es capaz de desarrollar rebuscados argumentos con tal que me decida a cerrar el pico.
Hace poco, un amigo me desarrollo la teoría de la chica-lindita-pero-insegura que siempre busca para salir a la amiga mas hecha puta, de modo a no ser opacada y así mantenerse en su tronito de la mas picha del grupo.
Yo por ejemplo nunca fui la mas linda del grupo, mucho menos la mas cuerona, pero tampoco era la mas horrible. Siempre un termino medio, medio tibio argel. Mejores amigas diositas, si tuve. Pero desde chica. Entonces, formaba tipo dúos dinámicos en las que linda-boba era una especie de Pinki y yo Cerebro armando todos los planes macabros.
Nunca sentí que alguien me estaba usando para parecer mas linda aprovechando mi desventaja. Al contrario, mi egocentrismo hacia que a veces yo sienta que me estaba aprovechando de la belleza ajena con mis manipulaciones. Nunca tampoco busqué alguien mas vaira para parecer yo mas linda. La verdad, por mas que la mayor parte de mi vida me sentí pato feo, nunca me estresé en compararme, al menos no con amigas ni siquiera conocidas con quienes eventualmente compartía.
Se me hace difícil imaginar que la inseguridad de una persona genere en ella el deseo que la otra (según sus ojos) se mantenga fea, o gorda, o inculta. Mucho peor, me es casi imposible pensar que existen pseudo amigos que en el fondo no quieren tu bienestar solamente para sentirse mejor con ellos mismos.
A mi siempre me gustó ver a la gente mejorar, y no solamente en lo físico mejorar en cualquier aspecto, puede ser laboral, amorosa, lo que sea. Si es gente a la que quiero, no solo me gusta sino que inspira y dan ganas de mejorar yo, y eso no puede hacer mal.
Capaz soy medio boluda por confiar, pero que mal estamos si tu seguridad o felicidad depende de la “desgracia” ajena.
mala yunta
Mi mejor amiga y yo estábamos tranquilitas en la cocina de la casa de verano preparándonos unos tacos para cenar, cuando de repente entra su hermana (ultra flaca) y nos pide que le invitemos. Mi amiga amablemente le prepara la comidita y la muy desubicada de la hermana lanza un “Ay que rico! me advirtieron luego que no me junte con gorditas porque seguro termino rodando”. Las dos destinatarias de tan poco feliz comentario solo pudimos mirarle con cara de Y DESPUÉS?
Entonces, ademas de echar en cara cada vez que puedo a la hermana flaca de mi amiga de lo bruja que fue, me puse a pensar que quizá tiene un poquito que ver en nuestras figuras la gente con quien nos juntamos. Estas personas no necesariamente son también rellenas pero tienen esos hábitos que solamente perjudican.
Por ejemplo, con la misma amiga, una noche habíamos llegado del boliche y nos enteramos de una noticia muy triste, entonces en menos de 15 minutos nos comimos casi sin darnos cuenta UNA TORTA HELADA ENTERA. Cuchara tras cuchara lloramos preocupación y nos levantamos de la mesa con 3 kilos mas cada una. Adivinen quién nos pilló en plena escena? Si, la hermana.
Otro día, yo me había peleado con mi chico y fui a debatirlo con la misma amiga, qué hace ella? Va a la panadería (todo mientras escuchaba mi lamento), carga una bolsa gigante de panes felipitos, manteca y chocolatada y posteriormente me los ofrece como el mejor abrazo de confraternidad y empatía.
No solamente en los momentos difíciles se desarrollan estos patrones. Ooootra amiga, con motivo de celebrar una despedida prepara, ademas de todo el alcohol correspondiente, una mesa llena de quesos, jamones, dátiles, panes y todo lo que pueda llegar a combinar. No contenta, tenía guardaditos en su cocina dos paquetes enormes llenos de empanadas gourmet... “por si acaso”. Claro que liquidamos todo. Ayer nomas, en lo de un amigo, no contentos con tomar toda la cerveza del mundo comprada para la ocasión, completamos la noche vaciando restos de whisky y quien sabe que otros brebajes de la bodega familiar con tal de seguir la noche.
Ansiedad colectiva? Exceso de amor fraternal? Seré yo el problema? O será esta mala junta? No sé que puede ser, pero al menos sola no voy a explotar.
No te reconocí!
El otro finde en una reunión de amigos, cayó una chica a la que yo estaba segura no conocía. Entramos en confianza hablando de esos temas que unen a las mujeres del mundo (dietas, maquillajes, peluqueras, churros y cirugías) y así pasó la noche. Hasta que finalmente nos preguntamos a que nos dedicábamos cada una y por supuesto, la pregunta obligada de en qué colegio nos recibimos.
Resultó que la chica, ya era una nueva “amiga” en ese momento, se recibió en el mismo colegio que yo y solamente un año antes.
Era prácticamente imposible que yo no la conociera, y viceversa, no por nada en especial, sino que el colegio al que íbamos tenía un patio pequeño y eramos pocos y bueno, hablo por mi y mi grupito, eramos bastante chusmas también.
Fue muy raro porque realmente yo no me acordaba de ella, ni ella de mi. Y eso que yo me creo que era bien kilomberita en la época Después de estar un buen rato intentando hacer memoria, ella me confiesa que estaba “muy cambiada” y ese “cambio” había sido se llevó con el 50 kilos!
Claro que no la iba a reconocer, era otro rostro prácticamente.
Saben que fue lo patético de la noche? Que no es que yo nomás no le reconocí a ella, fue bilateral el no reconocimiento. Seguramente porque de esos 50 que ella eliminó, vinieron a mi unos 30... al fin y al cabo yo también soy otra persona, solo que ella está a la mitad y yo el doble.
martes, 18 de diciembre de 2012
noches blancas
Lunes, 7 de la mañana, ese día decidí llegar tarde a la ofi justamente para cortar con el luneró, pero no. Había sido mi madre tenía otros planes para mi. Entonces suena mi cel y me saluda la vieja toda acelerada.
Me pregunta: “Mi amor que tenes planeado para este año nuevo?!” (obviamente no tenía nada). Llena de ilusión le digo “Nada mami, QUE HAY???!!!”. Juro que en ese momento pensé que me iba a decir algo así como “Vamos a la playa hija, aprovechando el feriado largo”. No sé por que pensé eso, me traicionó un brote de mente positiva que ando cultivando. PERO NO. A cambio de eso me dice: “Ah bueno, entonces te cuento para reservar la mesa en el club”. BUE.
De más está decir que mi día ya no empezó tan bien como planeé.
No es que quiera pasarme de dramática pero en serio es un bajón tener que pasar la fiesta más festiva del año rodeada de conocidos/desconocidos todos glamorosos y en pose. En realidad eso es lo de menos, no me importa tanto quién esté a nuestro alrededor, pero sí me estresa que hay que nio estar a la altura de las circunstancias. Esto es, sacar del baúl toda la paquetería y los tacos mas altos que tenes, bien peinadita y maquilladita porque al fin y al cabo es una fiesta en que la gente se produce.
Problema número 1: desde hace 20 kilos abandoné completamente la tradición del vestido blanco en año nuevo. Para vestir esto y estar a gusto o sos ultra cuerona o realmente sufrís de complejo de quinceañera. Ninguna de las dos opciones aplican a mi caso.
Problema number 2: maquillaje y peinado?! soy maquilladora y sé que año nuevo es la fiesta en la que más se factura, increíble es, pero dioooossss, nadie calcula que en serio hace 40 grados a la noche y la cara se te derrite y el pelo se te frizza.
Problema 3: tanto glamour exige unos buenos tacos, y para esta servidora, tacos y alcohol no son mejores amigos, ya van más de diez años nuevos que amanezco con moretones extraños.
Ya sé, soy una amargada.
Pero mi idea de fiesta ahora mismo es una conservadora gigante, un playlist muy variado, amigos y amanecer diciendo pavadas.
Ahora solo queda ponerle la mejor onda a la situación y bueno, lo único que pudo mejorar mi fatídico lunes de diciembre fue llamar a mi hermana y comentarle la decisión de madre. Por suerte ella piensa casi casi igual que yo y al menos somos dos empirevaizadas por la misma razón.
FELIZ INICIO DE 2013!!!
Pd: por experiencia, si van a hacerse estudios médicos después de las fiestas, esperen que pase aunque sea una semanita. Este año cometí el horror de hacérmelos el primer día hábil después de año nuevo y mi doctor casi me interna al ver los resultados.
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